El almacén donde Sandro filmó su primera película

Pocos lo saben, pero antes de ser el Gitano, Sandro dejó su huella en un almacén perdido del interior santafesino.
En la ciudad santafesina de Coronda, al norte urbano, existe una esquina detenida entre siglos y silencios: un viejo almacén de ramos generales que todavía observa el mundo con los ojos gastados de la historia.
Su fachada conserva el alma de los pueblos: paredes que escucharon charlas de gauchos, risas de vecinos y partidas de truco interminables.
Pero este lugar guarda algo más que anécdotas rurales.
Guarda una joya del cine nacional.
🕶️ ¿Quién fue Sandro?

Antes de ser una leyenda, Sandro fue un chico de barrio con una guitarra y un fuego imposible de apagar.
Nació como Roberto Sánchez en Buenos Aires y se convirtió en uno de los artistas más grandes de América Latina.
Cantante, compositor y actor, fue el primer argentino en llenar estadios, romper fronteras y encender pasiones que cruzaron generaciones.
Con su voz profunda y su estilo rebelde, fue el precursor del rock nacional, y más tarde, el ídolo romántico que hizo suspirar multitudes.
Pero antes de todo eso —antes de los escenarios, las luces y los gritos— Sandro fue un joven actor que debutó en una película filmada en Coronda, en una esquina que el tiempo aún no se animó a borrar.
Porque en esta esquina —sí, en este mismo almacén— se filmó parte de la primera película en la que actuó un joven Roberto Sánchez, el artista que el país conocería poco después como Sandro, el Gitano.
🎬 El cine llegó a Coronda

La película se llamó “Tacuara y Chamorro, pichones de hombre” y fue dirigida por Catrano Catrani, un nombre clave del cine argentino de los años sesenta.
El guion, escrito junto a Vlasta Lah y Augusto Ravé, se basó en los cuentos “Tacuara y Chamorro” y “Los oscuros remansos” del santafesino Leopoldo Chizzini Melo —escritor, docente, abogado y exministro de Educación—, quien solía pasar sus veranos justamente aquí, a orillas del río Coronda.
El elenco lo completaban Julio Molina Cabral (Don Goyo), la chilena Ginette Acevedo (Micaela), María Rosa Solari (Esperenciana) y los niños Rodolfo Di Nucci y Gabriel Ávalos, que interpretaron a los entrañables Tacuara y Chamorro.
La música, del talentoso Tito Ribero, fue el telón sonoro de una historia sencilla y hermosa sobre dos chicos de campo, sus aventuras, sus travesuras y la amistad que los unía al ritmo de los días rurales.
🎥 Entre el río y la cámara

La película se filmó en Coronda, Maciel y Monje, capturando la belleza de la Santa Fe más profunda: barrancas, esteros, caminos de tierra y esas casas bajas que aún conservan la mirada serena del interior.
El viejo almacén de bulevar Oroño y Juan J. Paso fue una de las locaciones principales, y todavía hoy conserva la estructura original, como si esperara que un director diga otra vez “¡Acción!”.
Las cámaras llegaron en 1966, y la ciudad se revolucionó.
Sandro, con poco más de veinte años, todavía no era el mito que el tiempo convertiría en leyenda. Pero tenía el magnetismo de quien está destinado a algo grande.
Dicen que en sus ratos libres recorría las calles, charlaba con la gente, comía en el recordado comedor Gardelito y en el Costa Azul, dos clásicos de la costanera corondina.
El Gitano se mezclaba entre los vecinos, dejando anécdotas que aún hoy se cuentan con una sonrisa.
🌌 El estreno que la luz no dejó ver

El estreno de “Tacuara y Chamorro, pichones de hombre” fue el 1 de junio de 1967 en el microcine de Coronda.
La ciudad entera se preparó para la gran noche: alfombra roja, trajes, murmullos, expectativas.
Pero el destino jugó su carta: un corte general de energía eléctrica dejó todo a oscuras y la premier debió postergarse 24 horas.
Al día siguiente, cuando finalmente las luces se apagaron y la proyección comenzó, Coronda se reconoció en la pantalla grande.
Las calles, el río, los rostros del pueblo.
Y en medio de todo, un joven Sandro, que sin saberlo, ya empezaba a ser eterno.
🐾 Una historia al estilo Disney, en suelo santafesino
Los críticos de la época coincidieron: “Tacuara y Chamorro” tenía el espíritu del mejor cine americano, con ese tono de ternura, humor y aventura que remite a los clásicos de Disney.
Había un perro inseparable —“Gringa”, la fiel compañera de los chicos—, había amistad, naturaleza, aprendizaje.
Pero, sobre todo, había alma.
Y eso fue lo que Catrani supo capturar con sensibilidad y maestría.
🕰️ El almacén que no se rinde

Hoy, el viejo almacén donde todo sucedió sigue en pie.
La esquina parece suspendida entre la nostalgia y el presente, con sus paredes testigos del pasar de los años y su puerta de madera marcada por el tiempo.
Algunos vecinos dicen que, si uno se detiene frente a ella al caer la tarde, puede sentir un eco leve, como si adentro todavía se estuviera filmando una escena.
El viento trae el rumor de las voces, el ladrido de “Gringa”, la risa de los chicos y el acento porteño de Sandro preguntando por un café.
Nada de eso está, pero todo sigue ahí.
🌾 Coronda, escenario de la memoria
Coronda es una ciudad que respira historia.
Desde sus raices indias, las tropas del Ejército Grande de Urquiza que acamparon en sus barrancas, hasta las anécdotas de pescadores, músicos y escritores que encontraron inspiración en sus riberas.
Y entre esos capítulos, este del cine tiene un brillo especial: porque une el arte con el pueblo, el pasado con la pantalla, el recuerdo con el presente.
💫 Un rincón para seguir caminos
Visitar el almacén de Sandro en Coronda no es solo recorrer una locación cinematográfica.
Es caminar sobre los pasos de una leyenda, sentir el peso de la historia en las paredes, y descubrir cómo un rincón cualquiera del mapa puede convertirse en un pedazo de eternidad.
En Siguiendo Caminos, creemos que detrás de cada paraje, cada estación, cada almacén de pueblo, hay una historia que espera ser contada.
¿Conocías esta faceta del Gitano? Si andás siguiendo caminos por Santa Fe, no dejes de visitar este rincón donde se hizo historia.
📍 Ubicación: Bv. Oroño y Juan J. Paso, Coronda, Santa Fe, Argentina
🎞️ Película: Tacuara y Chamorro, pichones de hombre (1967)
🎤 Protagonista: Sandro (Roberto Sánchez)
🎬 Dirección: Catrano Catrani
🪶 Guion: Catrani, Vlasta Lah y Augusto Ravé, basado en cuentos de Leopoldo Chizzini Melo
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